Unas de las paradas obligadas en nuestros Free Tour Ávila Monumental es el Convento de Santa Teresa o, como se le conoce en Ávila, el Convento de “La Santa”. Hoy en día la iglesia se levanta en el lugar donde en 1515 nació Teresa de Cepeda y Ahumada.

En 1536 decidió ingresar en el Monasterio de Carmelitas Calzadas de “La Encarnación”, pero rápidamente advirtió que la vida que estas religiosas llevaban no estaba muy en consonancia con el ideal de vida religiosa que ella tenía en mente. Por este motivo, recorrió, junto a San Juan de la Cruz, toda España fundando nuevos conventos de la Orden Reformada, pues ambos fundarán los y las Carmelitas Calzados/as. El primero de estos conventos fue el de San José, en la misma ciudad de Ávila, pero también los fundaron en ciudades como Granada, Sevilla, Burgos, Toledo…entre otras tantas. Los ideales que promulgaban eran la austeridad, clausura y penitencia extremas.

Se considera que Santa Teresa era una persona muy avanzada para los tiempos en los que le tocó vivir. Efectivamente, en esa España del siglo XVI era muy difícil que una mujer pudiera conseguir todo lo que ella logró, más aún teniendo en cuenta que contó con escasa ayuda. Tanto fue así que hasta la ciudad de Ávila se le puso en contra y nunca apoyó sus planes. En cualquier caso, la Santa falleció en Alba de Tormes el 4 de octubre de 1582 y, como dato curioso, el día siguiente era 15 de octubre. Esto fue así porque justamente coincidió con el cambio de calendario juliano al gregoriano. Posteriormente, su cuerpo fue despedazado y actualmente hay reliquias por medio mundo. Se le nombró santa en 1622 y, ya en 1970, se convirtió en la primer mujer nombrada Doctora de la Iglesia.

La iglesia se construyó en el siglo XVII, junto con el convento de carmelitas descalzos. El estilo de la iglesia es el llamado barroco carmelitano, con planta de una nave y con capillas laterales. Como dato curioso, el altar mayor no se orienta al Este como manda la Iglesia, sino al Norte, precisamente hacia el punto exacto donde se encuentra la habitación en la que la tradición dice que nació la Santa.